El sector construcción en Perú ha tomado la iniciativa de proponer una hoja de ruta integral para el desarrollo urbano y la inversión formal, ante los desafíos estructurales que aún enfrenta el país a pocos meses de entrar en pleno ciclo electoral.
¿Por qué el sector levanta esta propuesta?
Después de varios años de obstáculos —como paralización de obras, brechas en infraestructura, déficit de vivienda y un alto nivel de informalidad— la construcción experimentó un repunte significativo en 2025, con crecimiento de actividad y mayor dinamismo en inversión pública y privada.
A pesar de este impulso reciente, importantes retos persisten y pueden frenar la sostenibilidad de ese avance si no se enfrentan con políticas de largo alcance. Entre ellos están la carencia de una estrategia urbana coherente, problemas de violencia vinculada a obras informales y la ausencia de continuidad en las normas que regulan el sector.
Para actores del gremio, el crecimiento por sí solo no garantiza desarrollo si la informalidad y el desorden urbano siguen expandiéndose.
La propuesta: una agenda común
Representantes de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) y de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) presentaron recientemente el documento Diálogo con resultados, que contiene una serie de 10 objetivos estratégicos pensados para implementarse entre 2026 y los siguientes gobiernos.
Esta agenda busca:
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Fortalecer el diálogo institucional entre el Estado, empresas y trabajadores para generar un entorno predecible y estable.
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Promover la inversión formal y la planificación urbana, evitando que la expansión de áreas sin control derive en problemas de servicios básicos e inseguridad.
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Modernizar la gestión pública vinculada a la construcción, dotando de herramientas técnicas y legales para hacer frente a la informalidad y crimen asociado.
Los líderes del sector han subrayado que estas medidas no son propuestas aisladas, sino el resultado de años de colaboración entre distintos actores que buscan reducir la confrontación y generar acuerdos con impacto real en empleo, seguridad y orden urbano.

Mirada hacia el futuro y contexto electoral
Los representantes de CAPECO han señalado que uno de los principales cuellos de botella que enfrenta el sector es la inestabilidad en las políticas públicas, que cambia con cada administración y limita la ejecución de proyectos a mediano y largo plazo.
En ese sentido, analistas y actores del mercado ven esta iniciativa como una base técnica para nutrir la agenda de los candidatos presidenciales, que puedan comprometerse con políticas urbanas sólidas y sostenibles durante los próximos años.
El planteamiento se enmarca en un contexto en el que el sector construcción ha mostrado señales de recuperación —con crecimientos sostenidos en 2025 y expectativas positivas para 2026—, pero donde las brechas de vivienda, suelo urbano y servicios demandan soluciones estructurales profundas.
